Durante las tres jornadas, los participantes recorrieron algunos de los enclaves más representativos de este entorno natural. La primera ruta discurrió por el conocido camino de los Pueblos Rojos, donde el característico tono de sus construcciones, fruto de las arcillas de la zona, despertó gran interés.
La segunda jornada tuvo como protagonista el hayedo de la Tejera Negra, uno de los más destacados del sur de Europa. A pesar de la inestabilidad meteorológica, las ligeras precipitaciones contribuyeron a realzar el paisaje, permitiendo disfrutar del bosque en pleno esplendor primaveral.
El último día se desarrolló en la zona de los Pueblos Negros, donde la arquitectura de pizarra volvió a captar la atención de los asistentes. En esta etapa se ofrecieron dos niveles de recorrido, incluyendo la ascensión al Pico Ocejón para los participantes más experimentados. Sin embargo, debido a la lluvia, la tercera ruta solo pudo realizarse parcialmente y finalmente no se llevó a cabo la subida al Pico Ocejón, ya que se decidió suspender la actividad y regresar.
El grupo se alojó en Galve de Sorbe, cuyo castillo y entorno histórico añadieron interés a la actividad.
En conjunto, la salida ha recibido una valoración muy positiva, destacando por su equilibrio entre deporte, naturaleza y contenido cultural.