Los greens sufren continuamente las pisadas de los jugadores, el peso de la maquinaria y el impacto de las bolas de golf, que golpean y comprimen el suelo. Por ello, es muy importante reparar los piques y los posibles desperfectos que se generan.
Una vez se recupera la uniformidad del terreno, la bola puede deslizarse con naturalidad hasta el hoyo. El objetivo del pinchado no es otro que la aireación y la mejora del suelo, favoreciendo la entrada de agua y nutrientes hasta las raíces de la planta. Además, contribuye a mejorar el drenaje en momentos de lluvia. En definitiva, todo ello permite mantener un terreno sano y en óptimas condiciones.
Estas labores suelen realizarse dos veces al año, generalmente antes de los cambios de temperatura: previamente a la llegada del verano y durante los meses de otoño.
Fases del pinchado de greens: